“Rojo hablar contigo es lo mismo que nada. Solo quiero decirte que no subestimo ni desvalorizo todo lo que me diste, sé que estar conmigo es pesado, más aun que estamos lejos, y agradezco mucho cada momento de apoyo y aguante. Pienso que encontrarte fue increíble y nunca voy a dejar de estar agradecida…”
Y no encuentro aun descanso al dolor de tu ausencia,
Al final de todo nuestro tiempo ya no me quedan secretos que guardar,
Desearía que mi viaje me acercara más a ti, que las estrellas que veo
Desaparezcan y las nubes se lleven esa luna que tanto me recuerda a ti…
Camino por todos aquellos lugares en los que nunca estuvimos
Pero de alguna manera termino siempre junto a tu recuerdo,
Termino en ese lugar en el que perdí mi amor, mi alma,
Desearía tan solo poder quemar y derrumbar este lugar
Que construiste en mi corazón, quizás sería más fácil
Si tan solo me dijeras que hay alguien más…
Pues es difícil para mí el dejarte ir,
Es difícil para mí el aceptar que no estás aquí,
Es difícil para mí el dejarte ir…
El cielo ya no es jodidamente azul, odio ver a la gente reír,
Detesto cada maldita muestra de afecto ajena a mí,
Estos días te extraño más que nunca, pero es en las noches
En donde tu ausencia me vuelve loco, y es algo que sé que no
Cambiará a menos que regreses a mi…
Pues es difícil para mí el dejarte ir,
Es difícil para mí el aceptar que no estás aquí,
Es difícil para mí el dejarte ir…
“Quiero verte sonreír todo el día, quiero escucharte gritar, reír de alegría, quiero no perderme nada que pueda venir de ti, quiero pasar mi vida peleando contigo por cosas tontas o trascendentales, quiero sentir tu abrazo, escuchar tu voz, me haces tanta falta…
Pero supongo que cada uno hizo y dijo lo que no podía deshacer o retirar. Nada nunca podrá hablar más alto que mi corazón cuando por las noches tu ausencia llene mi mundo…”
Pues es difícil para mí el dejarte ir,
Es difícil para mí el aceptar que no estás aquí,
Es difícil para mí el dejarte ir…






